
La campanilla de oro puro fue hallada, según un comunicado, en un antiguo conducto de agua que parte de la fuente de Siloe, en el barrio palestino de Silwan, en Jerusalén Este.
Los responsables de la excavación estimaron que la campanilla la perdió probablemente un gran sacerdote del Templo, ya que estos dignatarios utilizaban esos ornamentos, según la Biblia.