
La llamada Torre de David, en la ciudadela próxima a la Puerta de Jaffa. Se estima que la ciudadela ya se encontraba fortificada en 950a.C. Esta Torre de David es la única que queda de tres torres hechas por el malvado Herodes.
Arqueología bíblica para que podamos ver lo que la Biblia nos cuenta.

En el 1951 el arqueólogo israelí J. Pinkerfeld pudo llevar a cabo las excavaciones en el área de la Tumba de David. Sobre la base de estas excavaciones parece que el edificio fue una antigua sinagoga. La hipótesis del p. Bagatti es que se trataría más bien de una iglesia-sinagoga que se fundó en las antiguas memorias cristianas relativas a la Iglesia de los Apóstoles.
“Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él. Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres” (1 Samuel 22:1,2).
La palabra Adulam significa "lugar de refugio", y en efecto, Dios libró a David y a un numeroso grupo de fugitivos que pudieron encontrar la tranquilidad que sólo Dios nos puede traer ante nuestras aflicciones.
Por cierto, no en vano David le rogaba a Dios que no diese sus pies al resbaladero...
En la cueva de Adulam Dios te preserva de tus enemigos. En la cueva de Adulam están los perseguidos, los oprimidos, los derrotados. Pero recuerda que la cueva no es para vivir por siempre, la cueva es temporaria, Dios la pone para preservarte, para librarte de tus enemigos, para progerte y recuerda que Dios te sacará de la cueva y que de la cueva se sale para recibir el Reino, para recibir la victoria. Los perseguidos se transforman en los valientes de David, en guerreros victoriosos cuando Dios los saca de la cueva.


Jerusalén. AP. Debajo de un estacionamiento, arqueólogos israelíes descubrieron restos de una mansión de 2.000 años de antigüedad que, probablemente, perteneció a la reina mesopotámica Helena de Adiabene.
Así lo reveló ayer el arqueólogo Doron Ben-Ami, de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
Los restos fueron hallados en el este de Jerusalén, fuera de la muralla del casco antiguo de la ciudad. Los expertos se encontraban trabajando allí en un asentamiento que hallaron hace poco debajo del asfalto de este lugar.Leyenda. Pese a desempeñar un papel menor en el pasado, la reina Helena de Adiabene es considerada una figura excepcional en la historia de la ciudad porque llegó a Jerusalén en el siglo I y se convirtió al judaísmo con toda su familia.
El lugar de la excavación es en el barrio árabe de Silwan, construido sobre una pendiente que alberga los restos del asentamiento más antiguo de la ciudad de Jerusalén.
La zona es conocida como la Ciudad de David, que hace 2.000 años era un sector reservado para los más pobres.
De acuerdo con el historiador romano Flavio Josefo, contemporáneo de esa época, la única familia adinerada que habitaba ese lugar era la de la reina Helena.
El edificio, que incluye alcobas, despensas y baños, es la estructura más amplia y elaborada que hayan descubierto los arqueólogos allí.
En la Mishná, versión escrita de la tradición oral del judaísmo, se describe a Helena como una mujer de gran generosidad con los pobres de Jerusalén que contribuyó a la construcción del Segundo Templo, el centro de la fe judía.
Por el momento, los arqueólogos no se aventuran a poner nombre a los posibles propietarios de la residencia, 'no hasta que no aparezca por lo menos una inscripción' que así lo atestigüe, según Ben Amí.



Jericó se encuentra ubicada en el valle de la ribera occidental del río Jordán, a 27Km de Jerusalén.
La ciudad de Jericó a aproximadamente 240 m. por debajo del nivel del mar Mediterráneo, posee un clima tropical, donde la vegetación era tal como las balsameras, la alheña, los sicómoros, etc.. Las rosas de Jericó siempre se destacaron como su exotica y natural belleza.
La antigua Jericó se elevaba muy cerca de las abundantes aguas llamadas en la actualidad Ain es-Sultãn, la fuente de Eliseo porque se cree que esta es la fuente que Eliseo sanó. La Jericó moderna, en árabe Er-Riha, se halla a 1,5 Km. al sureste de la fuente.
Entre 1907 y 1909 Ernst Selin y la sociedad Deutsche Orientgesellschaft iniciaron allí excavaciones sobre el montículo llamado Tell es-Sultan. John Garstang las continuó desde 1930 a 1936, quien descubrió la evidencia de los muros caídos, cuyos fundamentos no habían sido minados, sino que, como dice la Biblia, debieron ser derrumbados por los que ellos suponen un potente temblor de tierra; para ser reanudadas en 1952 por Kathleen Kenyon y por las escuelas de arqueología de Inglaterra y EE. UU.
En base a la revisión de Velikovsky y Courville, la destrucción de Jericó concuerda perfectamente con todos los detalles bíblicos de la destrucción y con los restos arqueológicos, y no se puede objetar a la identificación efectuada por Garstang en 1930-1936, ni a la fecha de 1400 a.C. La ciudad por aquel entonces era tan pequeña y estaba tan superpoblada que se habían construido casas en la parte alta de la muralla, por encima del espacio vacío entre las dos murallas. El muro exterior se hundió hacia afuera, y el segundo muro se hundió sobre el espacio vacío, arrastrando consigo todas la contrucciones que estaban encima.
De modo que los muros de Jericó cayeron de la manera en que la Biblia describe que cayeron, Dios los tiró !
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